22/4/13

A_orcado

El divorcio de nuestras manos, 
Lo tramita una farola inoportuna,
Que te alumbra si no hay luna,
Regalando a mis vidrios tu sombra,
Si guardara un minuto de silencio,
Por cada vez que me mataras,
Si sacara la bandera blanca,
Cada vez que me derrotas,
Llegaría la afonía de los versos enrevesados
El rompecabezas de las camisas del revés,
Entonaría la canción de la mudanza,
De los muebles y las pieles,
Encendería la radio del triste y desolado,
Escribiría la sinfonía del vacío,
De los maletines de abogado,
Completando la mortal letra,
Que le falta a este ahorcado,
Y solo así podría dejar claro,
Que no luché por lo que quiero,
Que no maté por lo que necesito,
Que no muero por lo que amo.





10/4/13

Requiem por un brindis


Nos quisimos por encima de todo, del tiempo, del espacio,
Nos tapamos la cara con las manos, pero miramos de reojo,
La vida me dio lo que no quise: lo que me merezco,
Y no estoy triste ni solo, si estoy mal acompañado,
Y no lo quiero pero lo cojo, ni estoy mal, pero me quejo,

Nos morimos despacio, juguemos pues a dar un trago,
Y bebernos de golpe el río, con la sal y el paladar rasgado,
Si la realidad no es más que una puta con frío, brindemos,
Por los amores que nacieron, por los amores que enterramos.

8/4/13

Cipreses y epitafios

Fue el tiempo mi verdugo,
Mas los vicios y sirenas,
Que no besan al amar,
Se acercaban al navío,
Y solían conversar,
De la vida que se clava,
Desgarrando como un garfio,
Y al final no queda nada,
Solo cipreses y epitafios,
Una rosa y un altar.

Lo que tus vidrios leen mortal lector,
No son locuras ni delirios,
Ni novelas de terror,
Es mi carta de suicidio,
Y la escribo sin temor.